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ALIMENTACIÓN CONSCIENTE O MINDFUL EATING (ME)

Historia del término

Mindful eating proviene de Mindfulness, que consiste en una práctica con base en la meditación en la que tomamos consciencia de las distintas facetas de nuestra experiencia en el momento presente y cómo reaccionamos ante cada una de ellas. Se trata de centrar toda nuestra atención en esa actividad que estamos realizando aquí y ahora, y así poder disfrutar de ella al máximo. Lo que se conoce, también, como “atención plena”. Es por esto que podemos decir que Mindful eating sería algo así como una nueva práctica de alimentación que se sustenta en estrategias basadas en la atención plena en el momento de las comidas y que permiten modificar y mejorar la relación que tenemos con esta, trabajando tanto a nivel cognitivo como emocional.

¿Qué es?

Mindful eating o la llamada “alimentación consciente” se considera como una tendencia que ha ido adquiriendo valor durante los últimos años alrededor de todo el mundo. Además, existen diversos estudios científicos que han investigado en relación a esta nueva tendencia, llegando a conclusiones positivas para el tratamiento de diversos trastornos de la conducta alimentaria o simplemente para mejorar la relación que se tiene con la comida.

Se podría decir, que esta práctica consiste en relacionarse de una manera más sana con la comida, a través del control de la mente. Sin embargo, en muchas ocasiones se confunde con una dieta. No obstante, es algo más que esto ya que busca que la persona sea consciente de las sensaciones fisiológicas y emocionales derivadas del consumo de alimentos, con la intención de controlar los impulsos que nos empujan a comer mal o a ingerir demasiados alimentos.

Minful eating propone un nuevo estilo de vida que nos llevará a conocer nuestro propio organismo y sus necesidades. Acabar con ese estrés continuado en el que vivimos y del que resulta tan difícil abstraerse, para seguir un nuevo modelo en el que sepamos disfrutar de las comidas y aprender a diferenciar el hambre fisiológica y el hambre psicológica.

¿Cómo debe practicarse?

Las bases de la práctica de Mindful eating se encuentran en la adquisición de una serie de hábitos que nos ayudar a tomar conciencia de nuestra alimentación. Como ya se ha comentado, no se trata de una dieta, pero eso no significa que no existan varias pautas que debamos seguir para conseguir adentrarnos en esta nueva perspectiva de una alimentación consciente. Algunos de los pasos que se deben seguir serían los siguientes:

  • Beber agua antes de cada comida. Beber un vaso de agua antes de las comidas es un hábito sencillo y que nos puede ayudar a controlar la ansiedad, ya que aumenta la sensación de saciedad.
  • Saborear cada bocado. Comer sin prisas y saboreando cada bocado nos ayuda a ser conscientes de lo que estamos comiendo y la cantidad que ingerimos. Así disfrutarás de los alimentos y tendrás una conciencia plena del aquí y ahora.
  • Comer sin distracciones. Intentar comer en un lugar tranquilo alejado de todo tipo de distractores como la televisión, el ruido, o una conversación estresante ayudan a hacernos conscientes del momento de la comida y de esta manera controlar lo que estamos ingiriendo.
  • Come de todo. Busca una alimentación en la que tengan cabida todos los alimentos, ya que comer de todo en su justa medida es lo más saludable para nuestro organismo. Es aconsejable huir de las prohibiciones con la alimentación, ya que esto puede generar estrés y ansiedad, que puede acabar produciendo un efecto contraproducente.
  • Aprender a parar de comer. Debemos aprender a escuchar a nuestro cuerpo y plantarnos la pregunta: ¿Tengo más hambre? Si la respuesta es no, lo más aconsejable es que te levantes de la mesa y comiences a recoger la comida. No hay que confundir “estar saciados” con “estar llenos”. 
  • Mantenerse activo. Realizar algo de ejercicio físico diario hará que nuestro metabolismo esté en perfectas condiciones.
  • Ejercicios de meditación. La base de Mindful eating se encuentra en la meditación. Poco a poco trata de introducir la respiración consciente en tu rutina. Colócate en una posición cómoda en un ambiente relajado y trata de dejar tu mente en blanco, dejando pasar los pensamientos y emociones por ella sin jugarlos, únicamente observándolos. Con esta práctica conseguiremos reducir mucho la ansiedad.

Beneficios del Mindful eating

Esta práctica ha demostrado tener grandes beneficios principalmente en las siguientes áreas:

  • Aprender a comer cuando se tiene hambre y parar cuando se está saciado.
  • Disfrutar de los alimentos saludables y de cómo te hacen sentir.
  • Valorar cómo te hace sentir el comer alimentos no saludables.
  • Ayuda a perder peso.
  • Controlar emociones en torno a la comida.
  • Regular el estrés y el hambre emocional.
  • Observar cómo la comida influye en tu humor y energía.
  • Determinar qué alimentos funcionan mejor para ti y tu estilo de vida.

Prácticas clínicas del Mindful eating.

La puesta en marcha de esta nueva perspectiva que permite a las personas la adquisición de una serie de hábitos que ayudan a tomar conciencia de nuestra alimentación ha mostrado resultados positivos en un gran número de trastornos relacionados con la alimentación.

Existen protocolos específicos basados en Mindful eating que han demostrado beneficios en el tratamiento de la obesidad y en la disminución de síntomas característicos de los trastornos de la conducta alimentaria como los atracones o el comer emocional o compulsivo.

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