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COMO SUPERAR UNA ADICCIÓN

El principal paso para superar una adicción es acudir a un profesional de adicciones para una valoración y diagnóstico, y un posterior ingreso en algún centro especializado.

En un principio hay que lidiar con el paciente para que reconozca su enfermedad, “conciencia de enfermedad”, no en vano según la OMS (Organización Mundial de la Salud), esta enfermedad es conocida como “la del autoengaño”. Hay que desmontar el personaje y la coraza que arrastran del consumo y hacerles contactar con la realidad de su vida, para que vean porque han llegado aquí. Es muy habitual la justificación, la minimización, la negación y la distorsión de la realidad en los pacientes.

Hay que hacerles reconocer el daño que la droga ha causado en el sistema nervioso central, como ha afectado al lóbulo frontal, a la toma de decisiones, al control de impulsos, como ha anulado la gestión de las emociones, los valores y la dignidad del enfermo; que aprendan a identificar las situaciones, lugares, personas y estados anímicos de riesgo, para prevenir recaídas.

En la mayoría de las ocasiones el paciente cree que es una cuestión de voluntad y no saben que la voluntad es lo primero que perdieron con el consumo, que llevan los últimos años queriendo dejar de consumir y de comportarse como lo hacen y no son capaces, de ahí la necesidad de un ingreso, de las terapias y del grupo, para darse cuenta que ellos solos no pueden superarlo, que necesitan ayuda y compartir sus pensamientos, vergüenzas y emociones con iguales para sentirse comprendidos.

Otra parte importante también es la renuncia, aceptar el “nunca más”, aceptar que no volverán a consumir ninguna sustancia psicoactiva. La mayoría de ellos llegan pensando en dejar de consumir su “droga estrella”, la droga que más consumen, la que les ha ocasionado más disgustos y les ha llevado hasta allí. En este punto, hay que explicarles, que según la OMS la adicción es a las sustancias psicoactivas, no a una sola y que, si siguen consumiendo cualquier otra de ellas, a la corta o la larga les llevará a la suya, o les originará conductas disfuncionales y adictivas de nuevo. Esto es una labor ardua, que en la mayoría de los casos solo se consigue en el ingreso, donde pueden estar más inmersos en un entorno terapéutico y dedicarse a ellos mismos en profundidad, en un ambiente favorable y propicio para conectar con ellos y con su enfermedad.

Para conseguir superar la adicción hay que hacer muchas pequeñas renuncias más, la anterior es la gran renuncia, pero para llegar a ella hay que pasar por otras muchas, algunas temporales y otras sine die. Tienen que dejarse llevar, no es ni siquiera momento de entender las cosas, es muy habitual que pretendan entender cosas, para hacer lo que se les pide, pero es difícil entender ciertas cosas con un cerebro deteriorado por el consumo. Por eso en un principio se les dice que hagan caso sin entender y se dejen llevar, que conforme el cerebro se vaya poniendo bien irán entendiendo las cosas, si se dan tiempo para ello. No es fácil, para ellos, comprender que tengan que dejar de ver a sus amigos, o de no pasar por ciertos sitios donde consumían, o dejar de entrar en bares y restaurantes por un tiempo, no llevar dinero encima, u otras muchas cosas, que a cada uno y en cada caso particular vayan surgiendo. Hay que hacerles entender que casi todo en su pasado, está contaminado por la droga y que esto son “estímulos condicionados”, que como el fumador suele asociar el café al cigarro, ellos sin darse cuenta e involuntariamente, lo asocian casi todo al consumo. Y que, en un principio, la única forma de romper el condicionamiento y la asociación que se ha forjado en la mente de cualquier lugar, persona o emoción, con la droga es “evitando” todo lo que sea posible evitar, durante el tiempo que el equipo terapéutico considere oportuno. Han de aprender, que durante el primer año aproximadamente, detrás de un estimulo aparecen las ganas de consumir, ya sea de forma “directa”, que es cuando tienen ganas de consumir su droga directamente, o “indirectas”, que es cuando estas ganas de consumir se disfrazan (normalmente de emociones cargadas de razones, totalmente justificables), para conseguir llevar al paciente en recuperación, a un estado en el que antes la única solución que él conocía, era consumir, como por ejemplo un gran enfado, una profunda tristeza o una alegría desmesurada donde se tuviera que acabar celebrándola.

Quiero abrir un paréntesis para hablar de “la humildad” respecto a la enfermedad, es importante que interioricen que la enfermedad de adicción siempre les ganará si no la toman en serio o le echan un pulso. Muchas veces, los pacientes, se permiten pequeñas licencias justificándoselas como: “son muy exagerados”, “yo no estoy tan mal como los otros”, “lo mío no es para tanto”, “esto no tiene nada que ver con el consumo”, “si hiciera algo distinto estaría mejor”,….. permitiéndose así no hacer caso a las pautas que les damos, sin darse cuenta que lo único que consiguen es ponerse en riesgo y acercarse al consumo. A eso me refiero, a esa falta de humildad respecto a la enfermedad que les proporcione esa prudencia, ese respeto o incluso miedo, para no salirse del guion marcado y de las pautas que les damos. Que al final, es lo único que los mantendrá abstinentes en  los primeros meses de tratamiento.

Todo esto que estamos comentando es fundamental para superar una adicción, pero la forma de conseguir inculcárselo al paciente es mediante las terapias de grupo. En ellas se les explica la importancia de expresar, compartir y reconocer emociones. Les decimos que “esta enfermedad se cura por la boca”, ya que si no hablan y expresan todos sus pensamientos, emociones, miedos, vergüenzas, disconformidades, etc.… es imposible superar la adicción. Normalmente el adicto que llega a un centro lo hace encerrado en si mismo, como mínimo a nivel emocional. Llega un punto en el que, por el consumo, se acaban aislando emocionalmente y no expresan ni comparten sus emociones con nadie, lo que acentúa la distorsión y la interpretación que el paciente hace de las mismas. Se va creando una realidad particular, que nada tiene que ver con la verdad.

Otro punto importante a la hora superar una adicción es el cambio de conductas, hay una gran evidencia y es que si haces lo mismo, obtienes el mismo resultado. Esta claro pues, que tienen que comenzar un proceso de cambio profundo, “hay que darles la vuelta como a un calcetín”, tienen que aprender a identificar y gestionar las emociones de forma diferente, a trabajar diferente, a relacionarse con los demás, a poner límites, a decir que no…. y muchas más cosas.

En este punto se les enseña a solucionar los problemas de forma diferente; dicho así parece sencillo, pero esto implica un cambio profundo, en el que se consigue cambiar sus procesos cognitivos sustituyendo sus patrones de pensamientos desadaptativos por otros más positivos, hasta que estos eliminan a los primeros y se quedan instaurados, ayudando así, a identificar y gestionar de forma más adaptativa y apropiada cualquier tipo de problema, emocional, de situaciones de riesgo para el consumo o de la vida cotidiana.

Todo lo anteriormente citado, va enfocado a que el paciente pueda acabar reinsertándose en la sociedad de forma plena y adaptativa, sin riesgo de recaída.

Es un paso muy importante volver “a la vida normal” sin consumir, si tenemos en cuenta (como hemos mencionado anteriormente) que todo el pasado, está contaminado por la droga, ya que casi todo lo que hacían anteriormente era bajo los efectos de la droga. Así pues, la reinserción ha de ser de forma gradual, pausada y por partes diferenciadas, es decir, si el paciente empieza a incorporarse laboralmente, es importante afianzar esta etapa antes de incorporar otra, como pudieran ser las relaciones sociales, de pareja, aficiones, estudios o cualquier otra. Esto se hace así, porque por una parte no suelen estar preparados para gestionar más de una cosa a la vez y por otra, porque de esta manera es más fácil, si aparece algún mal estar o situación de riesgo, identificar porque viene causado y poder trabajar a fondo en algo concreto sin otras cosas que puedan distraernos.

En resumen, para poder superar una adicción es fundamental:

  • Pedir ayuda y ponerse en manos de un especialista.
  • Hacer un ingreso en un centro (esto es casi indispensable para conseguirlo).
  • Asistir a terapias de grupo y mantener el contacto con ellas siempre.
  • Dejarse llevar y ser humilde con la enfermedad.
  • Ser sincero, abrirse al grupo y hablar en terapia.
  • Hacer un cambio total a todos los niveles conductual, emocional…

Así es como se comienza a superar una adicción.

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