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LA TERAPIA DIALÉCTICO COMPORTAMENTAL

La terapia dialéctico comportamental (Dialectical Behavior Therapy – DBT) fue desarrollada por la Dra. Marsha Linehan en los años 80 y pertenece a las llamadas terapias de tercera generación. La DBT combina las bases de la terapia de conducta con los principios de la filosofía Zen, manteniendo la dialéctica y el equilibrio entre la necesidad de cambiar que se persigue en un proceso terapéutico, y la necesidad de aceptación (de las experiencias tal y como aparecen, y de uno mismo).  

Surge originalmente para el tratamiento de pacientes con conductas suicidas graves y conductas impulsivas autodestructivas, siendo, por tanto, el tratamiento de elección en el abordaje de los trastornos de personalidad, concretamente del trastorno límite de personalidad (TLP).

Según la teoría biosocial, el foco del problema en el trastorno límite de personalidad es la desregulación emocional, resultado de una combinación entre una cierta predisposición biológica (genes) en interacción con un contexto invalidante.

Las personas que presentan esta tendencia a la desregulación emocional, se caracterizan por experimentar una mayor vulnerabilidad emocional (alta sensibilidad a los estímulos emocionales, respuesta muy intensa a los estímulos emocionales y una gran dificultad para volver a la línea base o calma) unido a dificultades en la autoregulación emocional, lo que se podría traducir como un déficit en la capacidad o habilidad para regular y gestionar sus emociones.

Estas dificultades en la regulación emocional afectan a las distintas áreas de la vida de la persona que sufre un TLP, por lo que no sólo presentan conductas disfuncionales, también es característica la presencia de un patrón rígido de pensamiento negativo y rumiación, relaciones sociales inestables y problemas de identidad.

Según el DSM 5 (APA, 2014), el trastorno límite de personalidad se caracteriza por cinco o más de los siguientes hechos:

  1. Esfuerzos desesperados para evitar el desamparo real o imaginado.
  2. Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas que se caracteriza por una alternancia entre los extremos de idealización y de devaluación.
  3. Alteración de la identidad: inestabilidad intensa y persistente de la autoimagen y del sentido del yo.
  4. Impulsividad en dos o más áreas que son potencialmente autolesivas (p. ej., gastos, sexo, drogas, conducción temeraria, atracones alimentarios).
  5. Comportamiento, actitud o amenazas recurrentes de suicidio, o comportamiento de automutilación.
  6. Inestabilidad afectiva debida a una reactividad notable del estado de ánimo (p. ej., episodios intensos de disforia, irritabilidad o ansiedad que generalmente duran unas horas y, rara vez, más de unos días).
  7. Sensación crónica de vacío.
  8. Enfado inapropiado e intenso, o dificultad para controlar la ira (p.ej., exhibición frecuente de genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).
  9. Ideas paranoides transitorias relacionadas con el estrés o síntomas disociativos graves.

El tratamiento dialéctico comportamental estándar combina psicoterapia individual, entrenamiento grupal en habilidades, coaching telefónico y reuniones de consultoría del equipo terapéutico.

Se ha demostrado que es mucho más eficaz cuando se combina la psicoterapia individual con la asistencia al grupo de habilidades. Este grupo tiene una frecuencia semanal y su objetivo es enseñar los distintos grupos de habilidades a lo largo de 24-25 sesiones de unas dos horas de duración aproximadamente, donde los pacientes aprenden y practican dichas habilidades entre sesiones. Existen dos tipos de habilidades:

  • Las habilidades de aceptación: Mindfulness y Tolerancia al malestar
  • Las habilidades de cambio: Regulación emocional y Efectividad interpersonal

A pesar de que la DBT es un tratamiento específico, dado que tiene como objetivo que la persona acepte y regule su sufrimiento emocional, se ha comprobado científicamente que tiene resultados muy positivos en distintos tipos de trastornos, por lo que se considera un tratamiento transdiagnóstico. Algunas de las adaptaciones de la DBT estándar son:

  • TLP y Trastorno por estrés postraumático (Bohus y col., 2013).
  • Trastorno por abuso de sustancias (Lynch, T. R. 2000).
  • Trastornos de la Conducta Alimentaria (Harned y cols., 2008; Telch, Agras y Linehan, 2001; Lynch et al., 2013).
  • Depresión en adultos (Lynch y col., 2007).
  • Adolescentes con ideas suicidas (Pistorello, Fruzzetti, MacLane, Gallop & Iverson, 2012)
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